Ya he empezado con las conservas de tomate gracias a los tomates Tejero.....los mejores del mundo entero, este año también probé a hacer mermelada y aunque al principio salió un poco clarita al final la pude medio arreglar y está buenísima tanto con dulce cómo con salado, con queso fresco (sí lo se, no tengo foto) está buenísima.
Receta copiada a Marilú entre pucheros, su receta pinchando aquí.
INGREDIENTES:
-1 Kilo de tomates maduros (pesarlos ya limpios y pelados).
-250grs. azúcar blanco.(al final tuve que añadir 100grs. más).
-250grs. azúcar moreno.
-El zumo de medio limón.
-Yo también puse 3 láminas de gelatina neutra.
PREPARACIÓN:
Lavamos los tomates y los pelamos escaldándolos en agua hirviendo, les hacemos un corte en forma de cruz en la base, los metemos un poco en el agua hirviendo y con cuidado de no quemarnos los pelamos, partimos los tomates y los ponemos en un escurridor para que suelten parte del agua, ahora es cuando los pesamos.
Cortamos los tomates a trocitos y los ponemos en un bol junto con los azúcares, dejamos macerar una hora aproximadamente.
Pasado ese tiempo movemos bien y ponemos en la panificadora, añadimos el zumo de limón y programamos el programa mermeladas, dejamos hasta que finalice.
Al finalizar el programa vi que estaba demasiado líquida la mermelada y al probarla no me pareció muy dulce así que hidraté tres láminas de gelatina en agua fría y las añadí a la cubeta de la panificadora, también añadí 100grs. más de azúcar, volví a programar otra vez el programa de mermeladas y a esperar el resultado.
Una vez finalizado ya me gustó más, puse la mermelada en el vaso de la batidora y trituré.
Tenía ya los botes esterilizados (me dio para 4 botes cómo el de la foto, pequeños), los llené, tapé bien y puse boca abajo sobre un paño mojado para hacer el sellado hasta el día siguiente.
Para hacerlo a mano seguir los mismos pasos pero en vez de meter en la panificadora ponemos en una cacerola y vamos moviendo de vez en cuando para que no se pegue hasta que veamos que tiene la textura que queremos, al enfriar espesa un poquito.