sábado, 21 de septiembre de 2013

Arroz con leche.


Es la segunda vez que hago arroz con leche (la primera se fue a la basura y nadie se enteró) y creo que me ha salido bastante decente, mi chico dice que está bueno "pero" debería estar un poco más líquido, el caso es poner un pero, encima de que se lo preparo con todo mi amor en vez de estar reposando en el sofá por la noche, a mí no me va demasiado el arroz con leche, bueno me gusta el sabor pero encontrar los granos de arroz así en un postre cómo que no me va demasiado, todo sea por complacer al padre y a la hija.

 Después de buscar recetas al final dí con esta de La cocina de los elfos, su receta pinchando aquí, está hecho a fuego lento (la próxima vez probaré con la panificadora), sólo tienes que armarte de paciencia para estar 50 minutos con la cuchara de madera moviendo, pero me puse la tele (los documentales de la 2, no os vayáis a pensar que veo programas de cotilleo) y ale a la tarea.
 INGREDIENTES:
- 1 litro de leche entera fresca de buena calidad (en su defecto: 900 ml. de leche entera y 100 ml. de leche evaporada).
- 115 grs. de arroz redondo común.
- 100 grs. de azúcar (yo puse 125 grs.)
- 1 rama de canela.
- Corteza de naranja, limón o mandarina sólo la parte coloreada (o las tres)(yo sólo tenía de limón)
- 2 clavos de olor, clavillo.
-Para encima canela y azúcar para quemar (opcional)


PREPARACIÓN:
Poner en una cacerola al fuego la leche, el arroz, la ramita de canela, la corteza de limón y el clavillo.
No añadimos el azúcar ahora porque se pegaría y además caramelizaría, dándole al arroz con leche un color amarillo nada apetitoso.
Calentar, primero a fuego fuerte y cuando empiece a espumar porque quiere hervir, bajamos el fuego al mínimo.

 A partir de este momento cocinamos a fuego medio/bajo, cerca de cuarenta minutos removiendo sin parar, para que el arroz suelte todo su almidón y quede cremoso.

Pasado ese tiempo, añadiremos el azúcar y cocinaremos diez minutos más.
La textura de la mezcla va espesando y quedando cómo una crema.

Retiramos del fuego y ponemos en una fuente para que enfríe rápido, retiramos todos los aromatizantes y cuando esté frio ponemos en un bol con tapa para guardar en el frigorífico hasta el día siguiente que frío está más rico.

Servimos en moldecitos o cuencos pequeños con canela por encima o con azúcar que quemaremos con un soplete, creo haber leído que en Asturias lo sirven así, ¿Rosamaría lo has comido así?
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